
En una carta pública titulada “Desafíos para una Argentina competitiva”, el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, fijó su postura tras la derrota de Tenaris en la licitación para proveer tubos de acero al proyecto SESA en Vaca Muerta. Rocca no solo detalló la estrategia comercial de su empresa —que llegó a ofrecer una rebaja del 24% para igualar el precio competidor—, sino que también lanzó una advertencia sobre el escenario global de sobrecapacidad de acero, instando al gobierno de Javier Milei a implementar una apertura económica inteligente que contemple medidas de defensa comercial frente a prácticas desleales, asegurando que “la defensa de la industria frente a las importaciones en condiciones de competencia desleal es fundamental para alentar la confianza de los inversores”.
La tensión entre el Ejecutivo y el holding siderúrgico escaló luego de que el presidente Milei y sus ministros cuestionaran públicamente la conducta de Tenaris en la licitación para un proyecto estratégico de exportación de LNG. Desde el Gobierno, se interpretó la postura inicial de la empresa como un intento de imponer precios por encima de los internacionales, celebrando la adjudicación a la firma india como una victoria de la competencia.
Rocca respondió con precisión técnica sobre la licitación de 137 mil toneladas: “Tenaris es una empresa privada que participó con una oferta de 2090 dólares por tonelada, un precio equivalente a los valores en las principales economías libres como Estados Unidos o Europa, y consistente con los costos directos e indirectos de nuestra operación en Argentina”. El empresario reveló que, al conocer la oferta extranjera, propusieron reducir el precio un 24% “solo para preservar la operación industrial a largo plazo aunque no resulte rentable para este negocio en particular”.
Alerta por el "dumping" y el ejemplo global
Uno de los puntos más contundentes del texto es la caracterización del mercado mundial del acero, donde Rocca señala que países asiáticos aplican políticas agresivas que no siguen reglas de mercado. En ese sentido, destacó que las grandes potencias están tomando medidas proteccionistas: “El freno a la exportación de acero chino de manera directa o indirecta está provocando un desvío de excedentes comerciales a precios de dumping hacia países relativamente más abiertos, como es hoy la Argentina”.
Rocca recordó que incluso países como Estados Unidos, México y Brasil han impuesto aranceles de entre el 25% y el 50% para proteger sus sectores estratégicos. “Sin lugar a dudas, la Argentina debe abrirse al mundo y nosotros apoyamos este proceso. Pero la forma en la que nos abrimos nos parece muy importante”, sentenció, subrayando la importancia de los acuerdos de seguridad económica recientemente firmados con EE. UU.

Pese al roce por la licitación, Rocca ratificó su apoyo al rumbo macroeconómico del Gobierno, elogiando la baja de la inflación y el equilibrio fiscal. No obstante, recordó que la competitividad no depende solo de las empresas, sino de reformas estructurales que alivien la “carga tributaria muy superior a la de sus competidores” y el complejo contexto laboral.
Para finalizar, el líder de Techint reafirmó el compromiso del grupo con el país, detallando un ambicioso plan de inversión: “Como Grupo invertimos en el país 1400 millones de dólares en 2024, 1600 millones en el 2025 y tenemos comprometidos 2400 millones para el 2026, que ya están en curso”. Para Rocca, el futuro de la industria depende de una sinergia entre el sector público y privado: “Para lograrlo es muy importante que el sector privado tenga un diálogo constructivo con el Gobierno sobre las políticas de inserción en el comercio mundial y las reformas esenciales para la competitividad de las empresas”.